Archive for the ‘La Cámara Opina’ Category

Sociedad, salud y nutrición

19 febrero 2018

La industria de alimentos y bebidas ha sido factor fundamental en los avances que ha logrado la humanidad en unión con el agro, la ciencia, la medicina y las políticas públicas para erradicar el hambre, la desnutrición y gozar de mejores niveles de bienestar, longevidad y salud. Sin embargo, hoy esta industria confronta un doble reto, pues aún persisten a menor escala el hambre y la desnutrición, mientras que otros sectores de la población padecen de obesidad y enfermedades no transmisibles causadas por factores múltiples dentro de los cuales se observan el sedentarismo, las dietas no balanceadas, la disposición genética, trastornos emocionales, la pobreza y la falta de conocimiento sobre las buenas prácticas de nutrición, entre muchos otros.

Panamá no es ajena a este problema mundial y conscientes de dicha realidad, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) conjuntamente con el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) lideran el propósito de sumar los esfuerzos del sector privado, el Gobierno y los gremios profesionales  identificados con esta circunstancia a fin de desarrollar una Estrategia Nacional de Nutrición que  incluya la formación de hábitos de vida saludable y programas integrales de educación escolar y de carácter general.

Así, nuestra organización, junto con el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), llevó a cabo recientemente el Primer Foro “Juntos por la Nutrición”, dirigido a analizar desde el punto de vista técnico-científico la situación que confrontamos.

Durante el encuentro inaugurado por el Ministro Consejero de Salud,  Dr. Temístocles Díaz,  tuvieron lugar importantes presentaciones  como el informe “Situación Nutricional y de la Salud Actual en Panamá”, a cargo de la doctora Itza Barahona de Mosca, Directora General de Salud, la “Obesidad y sus Determinantes”, El Rol y la Contribución de los Alimentos Preenvasados, Aditivos Alimentarios, Innovación y Alimentos Funcionales, Lácteos y sus Aportes a la Salud, Fortificación de Alimentos,  Estrategia para la Reducción del Sodio dictados por reconocidos profesionales locales e internacionales.

Este Foro es el primer paso que la CCIAP y el SIP dan conscientes de su compromiso con el país, que a su vez exige un trabajo conjunto con nuestras autoridades para que la lucha en contra de la obesidad y enfermedades no transmisibles sea efectiva y redunde en el bienestar de la población.

Estas experiencias demuestran los resultados que se logran cuando objetivos de interés social y nacional son apalancados con el entusiasmo comprometido del sector empresarial.

Dinamizar los trámites en el Estado

5 febrero 2018

Con el inicio de cada nueva campaña electoral, el país enfrenta cada cinco años la lentitud en que suele caer el ritmo de las gestiones en la administración pública, lo que lleva a la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) a instar al Gobierno a adoptar medidas para evitar tal situación.

La burocracia es el elemento más negativo para hacer negocios en Panamá, según encuestas Doing Business levantadas entre empresarios en 2017 por el Banco Mundial. Cabe indicar que este factor ha estado presente entre los tres primeros durante los últimos siete años.

La CCIAP reconoce los avances impulsados en este campo por la Autoridad Nacional de Innovación Gubernamental (AIG), al igual que por las mesas de trabajo del Foro de Competitividad y el Centro Nacional para la Competitividad, dirigidos a la modernización del Estado en aspecto tan importante para el desarrollo del país.

Es de destacar que, a través del Objetivo 3.5 del Plan de Gobierno actual se ha trabajado en el propósito de “brindar eficientes y eficaces servicios gubernamentales” y que, concretamente en el Plan Estratégico de Gobierno para el período 2014-2019, se establecieron metas agresivas para poner al menos 450 trámites en línea antes de finalizar el período, de los cuales se han dado 119, al tiempo que se actualizaron 3,700 trámites y sus requisitos.

Aspiramos al continuado impulso de la AIG y de otras instituciones estatales con el fin de alcanzar estas metas de beneficio general y con impacto en los distintos sectores de la economía. Igualmente, solicitamos se redoblen esfuerzos para simplificar y agilizar los trámites correspondientes al pago efectivo de las cuentas adeudadas a los proveedores del Estado.

Debe insistirse, igualmente, en dar prioridad a la incorporación de las tecnologías más avanzadas para agilizar los trámites y mejorar la gestión en las diversas entidades por vía de la transformación digital, y dar continuidad a este esfuerzo en los próximos gobiernos, como una Política de Estado que nos permita aumentar nuestra competitividad y aportar al desarrollo nacional.

Acciones para la activación económica del mercado doméstico

22 enero 2018

Aunque esperamos un crecimiento de la economía panameña aproximado de 5.4% para este año 2018, tal incremento sigue siendo sustentado por sectores económicos vinculados al comercio exterior, como el Canal de Panamá, los puertos y aeropuertos.

Como organización representativa del esfuerzo emprendedor privado del país, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) reitera su preocupación acerca de los problemas que lastran el avance de sectores largamente marginados por políticas que desestimulan su permanencia y ciertamente amenazan su continuidad productiva, como el industrial y el agrícola. Al igual que otros desacelerados como el comercio, el turismo, la construcción y el inmobiliario, que también requieren de nuevas perspectivas a futuro.

Esto tiene relación directa con la capacidad exportadora del país de cara a las oportunidades que plantean diversos convenios, acuerdos y tratados comerciales, aspecto a subrayar con el potencial ingreso a la Alianza del Pacífico y la magnitud que cobran los mercados asiáticos, lo cual demanda asegurar al país un óptimo y creciente nivel de competitividad internacional.

Para responder al diagnóstico, la Cámara propone, entre otras acciones inmediatas: la creación de una APP público- privada, para acelerar el proyecto Zona Multimodal del Aeropuerto Internacional de Tocumen y atraer inversionistas directos; impulsar los avances de la Zona Interoceánica del Canal de Panamá, que atraería inversionistas en proyectos piloto en sectores de avance; la activación de grupos de empresarios industriales, logísticos y zonas francas para aumentar los beneficios del aeropuerto de Tocumen; la creación de un ente público-privado que potencie las exportaciones de bienes y servicios del país y, en este marco, la instrumentación del Programa de Aceleración del Campo. De igual modo, mediante un plan de trabajo con resultados para el 1er. Semestre de 2019, impulsar la Ley de Promoción Turística.

Además, acelerar los proyectos de inversión pública en marcha líneas 2 y 3 del Metro de Panamá y cuarto puente sobre el Canal; la agilización de cuentas por pagar del Gobierno Nacional; la adopción de una estrategia migratoria para la atracción de talento externo en sectores de impulso; la ampliación de la ley de intereses preferenciales a valores superiores a los US$150,000.00, y agilizar la política industrial para uso de parques industriales.

Estas iniciativas, lideradas por el Gobierno Nacional y compartidas decididamente por los hombres de empresa, son instrumentos eficaces para alcanzar la competitividad que nuestro desarrollo y bienestar exigen. Ponerlas en prácticas reta al liderazgo del país.

La educación como prioridad nacional

15 enero 2018

A partir de la recuperación de la democracia, las sucesivas administraciones comprometieron, en sus respectivos programas de gobierno, otorgar prioridad sin demoras al tema de la educación. Todos reconocían en ella, además de hacer posible la realización individual de las generaciones futuras, un instrumento insalvable para garantizar la competitividad del país en el panorama internacional.

Pero cuando transitamos ya hacia la tercera década del milenio, la promesa sigue fallida. Hoy mismo, miles de estudiantes acuden en búsqueda de revalidar las materias perdidas en el año anterior -mientras que en 2016 se registró una cifra récord en fracasos (48,864)-, a riesgo de quedar fuera del sistema y por lo tanto marginados de una preparación superior.

Lo anterior por cuenta de un sistema establecido para lanzar cada año a la calle a miles de jóvenes sin la preparación suficiente para enfrentar las exigencias de un entorno y mercado cada vez más competitivos en materia de conocimientos.  Excepciones las hay en colegios y estudiantes que sobresalen nacional e internacionalmente, pero esto confirma la regla.

La Cámara ha insistido, en oportunidades reiteradas, en la necesidad de que se adoptaran las recomendaciones del Compromiso por la Educación y se aceleraren las iniciativas referentes a la Educación Dual, como fórmulas a la vista para empoderar un esfuerzo nacional que nos encamine en la dirección correcta, pero el inicio de un nuevo año lectivo no muestra expectativas alentadoras en dicho sentido.

Y es que persiste el desconocimiento de la realidad planteada por el hecho de que el 60% de los puestos de trabajo que requerirá el país en los próximos 10 años son técnicos profesionales.

Además, debe observarse que las fallas en el sistema educativo llevan a la deserción escolar, a partir del séptimo grado, lo que impacta de manera negativa y comprobada en los índices de criminalidad. De hecho, malgastamos miles de millones de dólares en el sector, sin que ello garantice  un futuro pleno a nuestros hijos.

La inmersión del país en la ya inminente contienda política, es un aspecto que preocupa  a la CCIAP, ya que pudiera terminar por hacer de la educación otro tema candente para dejar en manos de un próximo gobierno, cuando en realidad debe ser asumido por el actual con responsabilidad política y decisión administrativa. Un paso así formaría parte indiscutible de su legado a la nación.

Inocencio Galindo De Obarrio

Presidente CCIAP

En interés del bien público

8 enero 2018

El inicio del penúltimo año de la actual administración establece para el Gobierno el reto de asegurar un clima de estabilidad hasta el fin de su mandato, el cual pasa por la ejecución de políticas que trasciendan su gestión, al interpretar los intereses más altos de la sociedad panameña.

Lo anterior comprende sustraer de la agenda gubernamental consideraciones políticas de coyuntura para atender de manera prioritaria asuntos de Estado, como la separación de poderes que permitan la plena independencia de la justicia, y que, como hemos indicado anteriormente, requiere reformas puntuales a la Constitución Política, y una conducción, sin obstáculos, del próximo torneo electoral por parte de las autoridades correspondientes y sin interferencia extraña alguna.

De manera puntual, y con sentido de urgencia, debe también el Ejecutivo promover condiciones para lograr la competitividad que el país necesita mostrar en el exigente escenario internacional, lo cual reclama el fortalecimiento de sectores productivos como el industrial y el agrícola, este último postergado largamente en el desarrollo nacional. Además, la educación sigue siendo un factor a privilegiar como requisito indispensable para alcanzar las metas que nos proponemos como sociedad, con énfasis prioritario en educación técnica en aquellas profesiones de alta demanda, al tiempo que el abastecimiento sostenido de medicinas debe ser atendido con la importancia que demanda la salud de la población, al igual que soluciones prontas y efectivas para el agobiante problema del transporte público.

En el último tramo de su gestión, el actual gobierno debe impedir que los trámites en el engranaje estatal caigan en una inercia paralizante que dificulte aún más un sinnúmero de actividades que concurren en la vida productiva del país, y se debe concretar la automatización de la mayor cantidad de trámites sensitivos posible para eliminar la discrecionalidad y agilizar los mismos.

Un aspecto que también impacta de manera significativa la calidad de vida de los ciudadanos es la inseguridad. Este es un problema a contrarrestar tanto con energía como con inteligencia para atacar los delitos comunes como hurtos y robos y combatir con eficiencia a las organizaciones criminales (delincuencia organizada).

En resumen, los ciudadanos deben percibir que la administración trabaja al servicio permanente del bien público y no en función del calendario hacia las próximas elecciones.

Inocencio Galindo De Obarrio

Presidente CCIAP

Salario mínimo

18 diciembre 2017

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá observa con atención el proceso que debe conducir a la adopción de un nuevo salario mínimo para los dos siguientes años.

El posible crecimiento general de la economía, alrededor del 5.2%, no comprende por igual a los diversos sectores productivos, ya que se concentra en aquellos vinculados al comercio internacional como puertos, aeropuertos, el Canal, y parte de la Zona Libre, mientras en otros relacionados con el mercado interno, como el comercio, la actividad industrial, la construcción y el agropecuario es menor, lo cual se constata en los niveles de empleo.

Esto lleva a que necesariamente todo ajuste en el salario mínimo debe considerar el estímulo al crecimiento de los sectores más deprimidos, a riesgo de postergarlos aún más en las políticas de desarrollo que ejecute el país.

Desde la anterior adopción del salario mínimo, el sector privado sustentó la necesidad de utilizar modelos y ejercicios aplicados por la OIT para eliminar de las decisiones aspectos subjetivos y políticos, y hallar fórmulas equitativas, pero siempre con la idea de que dicho salario se establezca por consenso entre quienes lo negocian. Esto debió darse hace tiempo.

De corresponderle la adopción de la medida, el Ejecutivo debe atender las razones justas de las partes. Y ha de hacerlo sobre la base de proteger las plazas laborales actuales -sobre todo en las empresas más pequeñas – a la vez que promover y hacer posible la generación de mucho empleo para apalancar, de manera real y efectiva, la competitividad que demanda nuestro desarrollo.

La Cámara advierte sobre el riesgo de proceder en sentido contrario favoreciendo medidas de carácter populista, generadoras de un fácil aplauso transitorio, pero de graves y severas consecuencias por tiempo duradero.

En tránsito hacia una nueva administración, el Gobierno está llamado a actuar con la responsabilidad y la mesura que exigen la realidad económica del país y las posibilidades de nuestro futuro inmediato.

Nuevos magistrados, oportunidad histórica

4 diciembre 2017

Si bien la desconfianza ciudadana rodea desde hace tiempo la designación de nuevos magistrados para la Corte Suprema de Justicia, nunca como ahora después de recuperada la democracia han sido tantos y tan serios los elementos que agravan las dudas entre los panameños.

No es Panamá el único país cuyo ordenamiento constitucional confíe la designación mencionada al Jefe del Ejecutivo y al Legislativo la potestad de aprobarla o rechazarla. El proceso observa la separación entre los poderes del Estado, confiando en su “colaboración armónica” como pilar de la institucionalidad republicana y por extensión en la solidez supuesta del sistema democrático; ecuación que por desventura no opera adecuadamente en el país. Es decir, los desaciertos no son del procedimiento; son de quienes lo ejecutan.

Sin que hasta ahora se haya esclarecido todo en torno al escándalo de Odebrecht y en consecuencia no se haya sancionado a los responsables, y no se hayan abordado otros sonados casos que seguro representarán retos adicionales y colosales para nuestra justicia, ¿cómo no explicarse la preocupación y si se quiere la suspicacia generalizada en lo que guarda relación con la forma en la cual se procederá a seleccionar a los designados  y lo que se dé en la Asamblea Nacional durante el trámite correspondiente?

El presidente de la República tiene ante sí la responsabilidad histórica de corregir lo que viene torcido desde administraciones anteriores y – además de honrar sus compromisos de campaña – dar un paso trascendental en la lucha contra la corrupción y la impunidad, ya que muchos de los yerros de nuestra justicia tienen que ver con el desempeño de sus instancias más altas. Debemos comentar que nos parece desacertada la decisión de postergar hasta la segunda mitad de diciembre el llamado a sesiones extraordinarias para ver este importante tema, que requiere de suficiente tiempo para su análisis, toda vez que no se debe asumir que la Asamblea Nacional va simplemente poner el sello de aprobación a los candidatos que se le presenten.

Tiene, por su parte, el Órgano Legislativo la obligación no menor de cumplir su función con apego estricto a la letra y al espíritu de la Constitución. A su vez, los que lleguen al cargo estarán ante la oportunidad de honrar tal privilegio con un desempeño que les deparará el respeto  y el agradecimiento, o el olvido avergonzado de sus conciudadanos y la nación.

Políticas de Estado sostenibles

4 diciembre 2017

En las democracias sólidas y vigorosas las políticas de Estado se caracterizan por su continuidad sostenida en el tiempo, ya que trascienden a las sucesivas administraciones al comportar el interés general.

 Entre nosotros prevalece el sentido de legado que los gobernantes buscan para diferenciarse de sus antecesores, lo que los lleva a adoptar modelos que consideran mejores.

 Nuestra institución, cuando el país se encamina a una nueva contienda electoral, exhorta a las colectividades políticas y a quienes aspiran a conducir los destinos del país, a presentar estrategias que nos ahorren virajes bruscos sin sentido durante los siguientes gobiernos.

 En 1998 y bajo los auspicios del PNUD, la sociedad civil, los partidos políticos y representantes de todos los sectores del país, se logró por consenso la identificación de la Visión Nacional de Panamá 2020. “Pocos países – dijo entonces el organismo mundial – han podido tener una experiencia de este tipo. Haberlo realizado honra Panamá en su conjunto”.

 Aquel compromiso establecía metas y objetivos que debían cumplirse y “un informe periódico sobre el estado de la Nación para poder establecer sus avances”. Comprendía, entre otros aspectos, la consolidación de la institucionalidad democrática mediante la modernización y democratización del sistema electoral, la eficiencia y transparencia en la administración, y la erradicación de la corrupción y la impunidad.

 Planteaba, igualmente, el desarrollo de una economía de mercado con equidad social, a la vez que potenciar nuestras ventajas competitivas con el apoyo a los sectores económicos prioritarios; la elevación de la calidad de la vida de la población; la redefinición del proyecto educativo nacional y la sostenibilidad ambiental. Lo anterior a lograrse mediante la observancia de una serie de pactos de Estado sostenibles en el tiempo político. 

Pero la mayoría de aquellas propuestas no fueron adoptadas, y cumplir plenamente con los objetivos fijados por Naciones Unidas para las primeras décadas del milenio, relativas a la igualdad y la inclusión sociales, son desafíos insoslayables para los gobiernos siguientes, junto con asegurar para la Justicia condiciones que le permitan exigir cuentas por el manejo de los recursos públicos y sancionar a quienes sean culpables.

 La CCIAP seguirá con atención el desarrollo de la próxima campaña política, para exigir que éstas sean alcanzadas.

Inocencio Galindo De Obarrio

Presidente CCIAP

Acuerdos, oportunidades y desafíos

27 noviembre 2017

Ante el establecimiento de relaciones diplomáticas con China Popular, se requieren del país esfuerzos especiales para estar a la altura de este desafío tan trascendental.

Cabe felicitar al Ejecutivo por el alineamiento de nuestra política exterior con una visión globalizadora y pragmática, que pone a nuestro alcance importantes oportunidades.

Nuestra institución, a la vez que saluda como positiva para el país la suscripción de 19 acuerdos con Beijing, destaca el hecho que Panamá debe introducir ajustes importantes para lograr los beneficios pactados. Para ello, la Cámara compromete su apoyo, ya que se trata de un terreno sobre el cual debe trabajarse con más responsabilidad que con simple optimismo entusiasta.

Además de comprometerse a estudiar la factibilidad de un tratado de libre comercio entre ambos países, los acuerdos firmados incluyen un memorándum de entendimiento que facilita las exportaciones panameñas a China.

Lo anterior frente al antecedente que Panamá ha obtenido provecho muy limitado de tratados similares en cuanto a la exportación de bienes, entre otras razones por la situación que afecta a sectores productivos marginados desde hace tiempo y durante varias administraciones, como el agropecuario y el industrial. Mientras ello prevalezca, nuestra oferta de exportación no generará los recursos que de esta oportunidad puede esperarse. Además, están las exigencias que China impone a sus importaciones, las cuales debemos satisfacer puntualmente.

También hay que considerar, de cara a la obtención del estatus de Destino Turístico Aprobado, lo que tenemos que hacer para llevar turistas en grandes cantidades más allá de la capital, con una gama de servicios de altos estándares internacionales.

La asociación con China debe potenciar nuestras ventajas competitivas si ponemos en esto una visión de Estado comprometida a largo plazo –no quinquenal- con el desarrollo del país. Para esto es necesario incluir la preparación de nuestro recurso humano mediante modelos modernos, que superen cánones obsoletos.

En todo caso, nuestro desafío mayor para alcanzar el primer mundo es la capacidad de competir con eficiencia y calidad, sobre todo cuando en la región otros actores buscan oportunidades como éstas. De eso se trata y requerirá esfuerzos extraordinarios.

Economía con sentido de la realidad

20 noviembre 2017

Si bien nuestra economía registrará este año uno de los crecimientos estimados más importantes de la región (aproximadamente 5.2%) el mismo comprende sectores vinculados al comercio internacional –Canal de Panamá, puertos marítimos, aeropuertos – mientras los domésticos como el comercio en general, industria y agropecuario se hallan deprimidos.

En dicho contexto y en la coyuntura que marcará un año nuevo, es necesario con carácter de prioridad evaluar el más reciente Índice de Competitividad Global del Foro Económico Global. Esta medición internacional indica claramente la ruta a seguir. En primer lugar, hay que fortalecer la institucionalidad, para lo cual deben darse reformas que aseguren la solidez y la independencia de la justicia, a la vez que afirmen la lucha frontal contra la corrupción y la impunidad. En este sentido, es necesario garantizar el nombramiento de nuevos magistrados de reconocida trayectoria, experiencia y solvencia moral.

De igual modo, se requiere la remoción de los escollos burocráticos que ahora mismo desaniman las inversiones capaces de potenciar todas nuestras ventajas competitivas, y que el gobierno central, al concluir el año, honre sus compromisos económicos locales como una manera de sanear las finanzas del Estado y cumplir con sus proveedores.

El país se apresta también a la adopción de un nuevo salario mínimo que deberá considerar, junto con una visión equitativa de nuestra actual realidad económica, políticas que lejos de escalonar una inflación desestabilizadora contribuyan a generar cada vez más trabajo permanente y riqueza creciente, por ejemplo, mediante el establecimiento de industrias de valor agregado.

En ese sentido deben imperar criterios que privilegien el interés general y la salud sostenida de nuestra economía y rehuir soluciones complacientes de efectos perjudiciales en muy corto tiempo. Es por ello que en este campo la administración debe tener presente que sus medidas trascenderán más allá del término de su gestión, en apenas unos largos meses más.

El país, además de promover e impulsar la investigación científica, necesita mejorar la educación integral de nuestra fuerza labor, principalmente en los niveles técnicos, así como revisar regulaciones anacrónicas para alinearlas con políticas que incentiven entre los panameños estudios aprovechables en nuestra plataforma de servicios internacionales.